29 jul. 2010

Fuzzy te queremos...

Fuzzy llegó a nuestra vidas para sustituir al pobre Rafles, el cual por andar de vago lo atrapó la perrera municipal y.... mi madre y mi hermana (la propietaria) no llegaron a tiempo por él (ya lucia sacrificado en un monton de perros con mala suerte)...
A mi hermana le afligió mucho la muerte del pobre Rafles, el animo le cayó tan fuerte al grado de no comer y no sé cuantas cosas... Mi padre le causó preocupación e hizo un buen trueque con unos rancheros, los cuales tenian una camada de lindos cachorros samoyedos blancos, pero a la vez la necesidad de un trabajo de nivelación en sus tierras... el resultado: mi padre llegó una noche después de trabajar con una bola de pelo blanco en la caja de su camioneta... mando a mi hermana a que fuera por lo que había ahí... ella pensó que era estopa con manchas de diesel... ohhh! pero se movió!!!!...
De ahí en adelante mi hermana estaba feliz con el nuevo cachorro de mi papá... ejem... si... de mi papá... bueno en teoría el perro era de mi hermana.... pero mi padre le agarró tanto cariño y el cachorro también a él....
De eso hace ya casi 12 años...
El Fuzzy no sabía dar la patita, jugaba bien brusco, odiaba el agua, en fin! yo opinaba que era un bueno para nada y un consentido... pero era un perro que amaba a los niños! jugaba delicado con ellos y se dejaba hacer cuanta maldad a los chamacos se le ocurriesen... su debilidades eran... los bolillos... subirse a las cajas traseras de las camionetas, correr libremente en el campo y estar con mi papá (mi padre lo llevaba a todos lados)...
Cuando la gente me preguntaba que qué sabía hacer el perro yo les contestaba sonriente y tranquila: "Brinda muy buena compañía"...
Vivió muchas aventuras, cuando de cachorro saltó de la camioneta a alta velocidad y sólo perdió un colmillo!!!! De cuando en el campo en plena lluvia se nos extravió y por más que lo buscamos no lo encontramos... si no hasta una semana después lucia precioso en una jaulita en una refaccionaria con un signo de pesos! Mi padre en friega loca lo fue a recuperar... De cuando el tren casi nos lo atropella, pero ahí sí se dió un mega golpe que lo dejo sin un ojo y casi lo perdemos de lo que se desangró... pero sobrevivió!
Vaya que lo queremos y disfrutamos mucho... hoy ya esta viejisimo... hace unos días ya no pudo levantarse... aunque sigue comiendo... vemos que se desespera por no poderse mover... aunque se esté muriendo de viejito... realmente no aguantamos verlo así... es por eso que hemos decidido hacer un acto de amor... y optar por sacrificarlo... la verdad no queremos que sufra más...
Adios latosito...

Mi sr. padre con su viejo Fuzzy...