7 may. 2015

Recuerdos al escuchar esta canción...


Toda la bola comiendo garnachas en ese mercado... la mayoría a regañadientes, porque el fresa de J quería ir al restaurante más nice del pueblito mágico ese, pero al final el pozole y las quesadillas ganaron. Irónico, fue mi sugerencia y... yo no comí nada por falta de dinero, argumenté que ya había comido. Llegó una señora con su guitarra cantando baladas a nuestra mesa, honestamente todos la ignoraron. Pero él y y yo no, cantó esta canción y los dos nos vimos de frente, quizás imposibilitados de corresponder nuestro sentimientos.
Cuando la señora pasó el canastito para la cooperación voluntaria, sólo nosotros dos aportamos monedas y ocurrió el inolvidable primer roce (de muy pocos) que nuestras manos tuvieron...
Años después... fotos borradas... encuentros fallidos... relaciones a parte... vicios de su parte y sus consecuencias. Y unos dibujos que creo fervientemente en los cuales fui su musa (un desnudo y dos de rostro)... Amigos en común... fiestas en común... no más tú... no  más ganas de verme... arrepentimientos...
Ahora queda nueva gente y momentos por conocer para curar lo mucho o lo poco que alguna vez hubo.

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